viernes, julio 10, 2009
Gorriones
Solía contarnos historias para comer y para dormir. O para levantarnos y llevarnos a aquel colegio tan triste de barrio. O para devolvernos a casa o para esparcir la siesta.
Nos contó las mismas historias de pequeños y ya siendo más grandes.
Siempre apetecía no leer ciertos libros ni ver ciertas películas porque preferíamos que nos las contara ella.
Y apetecía no dormirse o llegar siempre tarde o no levantarse para seguir escuchando, sin parar, siempre, siempre las mismas historias.
Como cuando llamabas de noche para leerme poemas o como cuando volvías con flores y pan a la pensión en Estambul para narrarme las luces y los sonidos de un mundo bello y efímero.
Artemio Rulán. Moleskine
martes, julio 07, 2009
Accidente aéreo
domingo, julio 05, 2009
Vocación del día que comienza
de otro tiempo de mar
de su presencia.
¿Qué es más bella
la mar
o su nostalgia?
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Presentación del libro de Ignacio González del Rey: "Vocación del día que comienza".
Prólogo de Aurelio Desdentado.
Editorial Reus.
El libro ya está disponible en las principales librerias del mundo. Imprescindible.
jueves, julio 02, 2009
Cuando yera un neñu
Traducción Xabel Vegas
jueves, junio 25, 2009
Puzzle
Desde hace tres años y siempre después de la tercera botella.
Igual que aquella sidreria donde ahora han puesto un chino.
Dieciocho años después no hemos cambiado mucho.
Te han salido más canas y fumamos mucho más.
Nos miramos y entonamos himnos.
Y recopilamos esquinas, manteles, peceras, paraguas, trozos de lluvia, la salida al muro, la caida de las olas de Liquerique, Ducados, versos, papeles en 4 por 4, vasos, palabras, gestos, nombres, mujeres, designios, futuros, puños, rabia, voluntad.
Hemos ido cambiando el mundo.
La pequeña se medio dormía cuando me dejaste en casa y se sonrió al verme llegar.
Se lanzó a mis brazos al verme. No me esperaba. 40 años para vivir esto, esas décimas, es suficiente.
La muerte será una tarde de viernes.
Circunstancial y anecdótica.
Seguiremos como si nada.
viernes, mayo 29, 2009
lunes, mayo 11, 2009
Si en la tierra entramos todos...
viernes, mayo 08, 2009
Las llaves
El vagabundo pasea por la ciudad sin mayor rumbo, aunque, poco a poco, dirige sus pasos hacia la biblioteca pública. Entra y revuelve entre libros entre horas hasta que da con uno que le parece interesante, el autor tiene un apellido impronunciable, pero el libro trata sobre un hombre que se pierde, que no sabe a dónde va ni por qué. Qué curioso, se dice el vagabundo, que haya dado en leer precisamente esto precisamente. Abandona ese libro y termina por leer una historia truculenta sobre un muchacho que termina asesinando a una mujer que ha traicionado al Partido.
Las horas pasan lentas y el calor va instalándose en su mente. Esta harto de esperar, tiene hambre. Roba un par de manzanas, bebe agua de las fuentes y duerme la siesta en algún parque. Luego se dirige a la estación de tren y se pasa toda una tarde para conseguir mendigar dos euros, justo lo suficiente para meterse en un bar antes de que empiece el gran partido, toma una cerveza mientras sufre y disfruta mientras la victoria le une con todos los desconocidos del bar y de la ciudad, y la gran por el gran partido, no sabe bien por qué pero es un día muy feliz, se va al centro y sigue gritando, animando, saltando con todos porque han ganado el partido.
Y, cuando a la una o a las dos vuelve a casa, ve lu en la ventana, llama a la puerta y le abren y todos están felices por el partido, qué gran día. Y entonces el joven se va a dormir.
jueves, mayo 07, 2009
De piedra
Asumir esa imposibilidad era la calma.
Aceptarla como definición de belleza era la paz.
lunes, mayo 04, 2009
Una entrevista
-Digo que el hombro. Rozar el hombro que tiene la curvatura exacta de las calles que lo son de verdad.
Hatalía Traveler entrevista a Artemio Rulán en alguna esquina de Buenos Aires. Las palabras las recoge un joven aprendiz de poeta en la mesa de al lado. No sabe de quién provienen, no sabe sus nombres. Pero el las apunta en su libretita maltrecha de tapas oscuras y una muesca minúscula en la esquina superior derecha de la contraportada.
domingo, mayo 03, 2009
jueves, abril 30, 2009
Rush: De Humani Corporis Fabrica
No me decido a moverme de la habitación.
Llevo quince días viajando por mi cuerpo, por las cortinas jaspeadas y por ese polígono de cielo que deja ver la ventana.
Conozco perfectamente mis articulaciones y todos los pliegues que se doblan sobre las sábanas.
Duermo cada noche en un abismo diferente y al alba planeó minuciosamente las rutas de piel por donde recorrerme. A veces me producen un hastío indiferente, pero otras, las más, podría quedarme años en ciertos rincones. Las contemplo de cerca y organizo exposiciones y jiras con mis yemas.
El placer es inaudito. No es síntoma de presente. Es el instante de una percepción pasada, de recobrar un recuerdo o de anticipar un vértigo futuro. Dura segundos, pero si ocurre, me detengo a fumar y vuelvo sobre esa geografía de mi cuerpo para domesticarla con tiento.
Podría escribir varios folios sobre ella pero me puede la necesidad de seguir viajando.
He comprado un libro de islas para pasar el rato y ojeo láminas de la Fábrica de Vesalio.
Los periódicos antiguos me hacen pensar en la dura simiente de ciertos columnistas, ávidos de temas que despedazar o construir en fugas inversas. Leer la estupidez y comprobar la vanidad de mis congéneres me confirma la necesidad de mantener este turismo por mi cuarto.
Trato de ver si existe alguna secuencia entre el pulso de mis sienes y el ruido de la cama cuando follan en la habitación de arriba.
Tengo una intuición con ciertos números, pero no soy capaz de desarrollar esta idea más de unos segundos. Esto hace unos meses me exasperaría, ahora me produce una tranquilidad absoluta.
El papel desconchado. Una mancha de humedad. El depósito de agua. Las manchas de caliza en la colcha.
Vagamente añoro.
Hago una lista de verbos. Sobran varios. Me asomo en la ventana.
Puede que lleve años aquí metido.
Lo más importante es que no me importaría seguir toda la vida así.
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Artemio Rulán. Moleskine negra
lunes, abril 20, 2009
jueves, abril 16, 2009
(porque hoy tiene que existir el cielo)
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Me pregunto si al llegar al cielo diríes lo que
decíes a veces cuando ibes a la despensa:
`¿A qué
venía yo
aquí?´
DESPENSA
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lunes, abril 13, 2009
Rush
El olor de este hotel no me ayuda mucho. Un olor continuo a comida y humo subiendo por el patio. Me concentro con los ojos cerrados e imagino que el dolor se convierte en fractales o en mandalas oníricos que completo con mi cuerpo. En ciertos momentos, pese al malestar, algunas de las imágenes me producen cierta nostalgia y algo parecido a la belleza.
En el duermevela sufro visiones.
Ayer recordé unas cartas infantiles que no habían vuelto a mi consciente desde hace cincuenta años. Unas cartas de circo. Vi claras unas pelotas rojas y unas focas y cuatro payasos que hacian de comodines y un malabarista ciego sobre un elefante.
Al abrir los ojos era de día y el dolor había disminuido. Busqué unas monedas para llamar a mi hermano. Bajé a la cabina de la esquina. Parecía asustado. Me preguntó alarmado que dónde estaba. Le dije que si recordaba aquellas cartas, si habían existido o era un sueño. Si él también había jugado con ellas.
Me preguntó qué me pasaba. Le pregunté que si recordaba unos bolos; un palo de la baraja quizás eran estrellas o sables.
Me dijo que sí y que no me moviera de donde estaba.
Luego se puso a hablar pero yo no podía dejar de mirarme los zapatos y pensar que ciertos poemas los arrastras todo el día pisándolos hasta que decides soltarlos o guardarlos en el bolsillo. Y algunas mujeres también.
Y comprendí porque los payasos me producen miedo y porque tengo esta habilidad inútil para detectar cuando la gente se depila las cejas. O esta costumbre de irme a mitad de las conversaciones.
Le colgué. Decidí llamarte para ver si tu marido seguía de viaje y habías dejado de jugar con la pistola. No contestaste. Te veía asomada a la ventana dudando en bajar a buscarme por el camino más rápido.
Volví a la habitación de nuevo con el dolor golpeando las sienes. Y con naúseas.
Con todo, cuando me tumbé en la cama, no pude evitar masturbarme.
Sin pensar en nada.
No es placentero ni recomendable hacerlo en esas condiciones.
El mundo se difumina al terminar y el dolor detrás del ojo es infame.
Pero nada como matarse uno mismo
para resucitar como dios manda.
Artemio Rulán. Moleskine negra.
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viernes, abril 10, 2009
jueves, abril 02, 2009
Dignidad, VIH-SIDA y AVASI 2009
Hay una historia muy, muy sencilla, algo ingenua, pero con un gran valor emotivo y que me gusta mucho contar porque me produjo una hermosa sensación de misterio, de rozar la teoría de las casualidades y de poder ser una más de las historias del cuaderno rojo de Paul Auster.
Cuando llegué a la Consejería de Salud en el año 2000 empecé a trabajar en el Programa de VIH-SIDA. Al año siguiente empezamos a desarrollar un plan estratégico que llamamos PAVSA y que consiste en muchas cosas que no viene a cuento describir ahora, pero qué basicamente a mí me gusta describir como un gran paraguas donde acoger todas las iniciativas de prevención y atención que se estaban (y están) desarrollando en nuestra comunidad autónoma. Sumar, recoger, potenciar, colaborar, multiplicar, participar, creer. Conjugar verbos imprescindibles.
El PAVSA tiene grandes fortalezas y también ha tenido grandes debilidades. No es el momento de analizarlas ahora.
Una de las tareas como responsable del programa fue contactar con las principales organizaciones que trabajan en este ámbito en Asturias: XEGA, Comité Ciudadano Anti-SIDA,Consejo de la Juventud, Fundación Siloé… A muchas de las personas que más saben de VIH-SIDA en Asturias (Marilis, Belén, Alvaro…) ya había tenido la suerte de conocerlas en mi formación como residente de familia. Otras vendrían después con el tiempo…La gran mayoría de las personas que trabajan en esas asociaciones han vivido la epidemia desde los primeros años. Han vivido, ayudado a vivir y ayudado a morir a muchas personas afectadas por el VIH-SIDA.
Yo soy una persona afectada por el VIH desde 1996.
Bueno, empieza ahora mi pequeña anécdota. Creo que en el año 2005 o en el 2006 el Comité AntiSIDA organizaba una exposición con fotos históricas del movimiento activista en Asturias. Unas fotos grandes en blanco y negro de salidas a la calle, reivindicaciones, mesas, foros, debates…Yo estaba en el local del Comité. Teníamos una reunión de evaluación de las actividades y de planteamiento de objetivos de trabajo para el año siguiente. Antes de empezar la reunión ojeaba las fotos que estaban preparadas para la muestra. En una de ellas había un montón de gente viendo una exposición en una sala. La foto debía de ser del 90 o del 91. Las personas dentro de la foto miraban carteles y pósters sobre la epidemia. Una de las personas en la foto que se paseaba despistado por la exposición, era un muchacho delgado, creo que no llevaba barba y usaba unas gafas de miope profuso.: una camiseta gigante y unas pintas infames. El guaje aquel era yo. Sonreí. Yo era el que miraba aquel chaval en la foto de hace 15 años, en un lugar en el que no recordaba haber estado, en un acto organizado por el Comité AntiSIDA al que había vuelto quince años más tarde en una situación algo diferente (Sumar, recoger, potenciar, colaborar, multiplicar, participar, creer. Conjugar verbos imprescindibles).
Soy una persona afectada por el VIH desde el año 96, el año en que se murió J. en una planta del hospital de Cabueñes, pero quizás ya lo era en el 90 viendo aquellas fotos.
Claro, sigue habiendo diferentes formas de estar afectada o afectado por el VIH. Tener el virus es todavía aún el primer peldaño del estigma. Pero el estigma es acumulativo si además de ser seropositivo eres pobre, mujer, perteneces a un colectivo excluido, tu orientación sexual no cuadra con ciertas ideologías medievales, has estado o estás en prisión, vienes de un país extraño, has consumido o consumes o si tienes un estigma facial que no hemos sido capaces -todavía, todavía- de solucionar. Porque es preciso no olvidar que hay algunas variables que son transversales a la hora de la discriminación, tengas el virus que tengas.
El AVASI organizado por el Comité Ciudadano AntiSIDA es uno de los espacios imprescindibles en el activismo y la lucha contra el VIH-SIDA. en Asturias. Este mensaje es una invitación a la participación en el ciclo de conferencias que se desarrollarán en Gijón los días 24 y 25 de abril. También lo es, y ellas me leen bien entre líneas, un mensaje de disculpa por no haber estado a la altura de lo que las personas afectadas nos merecemos.
domingo, marzo 29, 2009
Ecological association between a deprivation index and mortality in France over the period 1997 - 2001: variations with spatial scale, degree of urban
Background: Spatial health inequalities have often been analysed in terms of deprivation. The aim of this study was to create an ecological deprivation index and evaluate its association with mortality over the entire mainland France territory. More specifically, the variations with the degree of urbanicity, spatial scale, age, gender and cause of death, which influence the association between mortality and deprivation, have been described.
Methods: The deprivation index, 'FDep99', was developed at the 'commune'(smallest administrative unit in France) level as the first component of a principal component analysis of four socioeconomic variables. Proxies of the Carstairs and Townsend indices were calculated for comparison. The spatial association between FDep99 and mortality was studied using five different spatial scales, and by degree of urbanicity (five urban unit categories), age, gender and cause of death, over the period 1997-2001. 'Avoidable' causes of death were also considered for subjects aged less than 65 years. They were defined as causes related to risk behaviour and primary prevention (alcohol, smoking, accidents).
Results: The association between the FDep99 index and mortality was positive and quasi-log-linear, for all geographic scales. The standardized mortality ratio (SMR) was 24% higher for the communes of the most deprived quintile than for those of the least deprived quintile. The between-urban unit category and between-region heterogeneities of the log-linear associations were not statistically significant. The association was positive for all the categories studied and was significantly greater for subjects aged less than 65 years, for men, and for 'avoidable' mortality. The amplitude and regularity of the associations between mortality and the Townsend and Carstairs indices were lower.
Conclusions: The deprivation index proposed reflects a major part of spatial socioeconomic heterogeneity, in a homogeneous manner over the whole country. The index may be routinely used by healthcare authorities to observe, analyse, and manage spatial health inequalities.
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viernes, marzo 27, 2009
Nos mudamos
"cuando creíamos que teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas"
Dicen las paredes. El libro de los abrazos. Eduardo Galeano
No es bueno hacer siempre las cosas de la misma forma. Ni ver el mundo desde el mismo punto de vista. Aunque al hablar de "mundo" nos estemos referiendo a un espacio pequeñito y pixelado, parcial y remoto, como es este mundo virtual.
Por unos días y por culpa de la primavera y de un trastorno adaptativo estacional que sufro desde la adolescencia (agudizado de forma significativa en Abril) nos mudamos. Ojo, no desaparecemos: nos mudamos.
Hay una técnica japonesa que consiste en hacer todos los días algún pequeño gesto de forma diferente. No he conseguido encontrar exactamente a qué se refería: apagar el móvil con un dedo diferente, inclinar la cabeza al mirar hacia otro lado (hacia el contrario del habitual), agarrar al revés la taza del café, encender cigarros con la mano contraria o acariciar con la eminencia tenar en vez de con la palma extendida. No sé si van por ahí los japoneses. Estamos hechos de determinadas zonificaciones y rutinas que a veces, en gestos ridículos como éste, es necesario desmontar. Subirse a las mesas o tumbarse boca arriba para ver el mundo. La silla y el libro. El espejo y la máscara. O flores la segunda quincena del mes. O dibujar peces al pasar por ciertos lugares.
Durante unos días de primavera para leer Contemporáneos y temas relacionados con Artemio Rulán o poesía habrá que ir a leer Salud Comunitaria o pasarse por Fútbol de Poetas . De la misma forma que durante unos días para leer las piruetas de Artemio Rulán o para leer poesía habrá que entrar en Salud Comunitaria. Mis compañeros de Fútbol de Poetas se volverán locos con esto y me expulsarán en el próximo partido...
Aunque también puede que, ya puestos a movernos por el mundo, para leer Salud Comunitaria estos días haya que entrar también en Funambulistas o Antropobestia o Tepanahuori o Seré breve o El cielo sobre Asturias.
Cosas de la primavera. Para que luego digan que no existe la poesía.
Si alguien más se anima a salir de paseo por el mundo que escriba.





