18 mar 2026

*Truco

Hoy no tengo nada,
ni inquietud,
ni sueños,
ni misterios,
ni pasión;
nada en esta mano,
nada en esta otra,
y nada en el corazón.


Truco. Noel Nicola

Siempre pensé que si podía manejarme bien con el revuelo de gorriones y cables de la mesa podría manejarme también con la vida de adulto. 
No había manuales para esto en Tepanahuori. 
Salíamos del bar de Fina a los portales y mirábamos callados la tarde callar. Yo sumaba pensamientos y cedía tranquilo pensando que si había sobrevivido un día más al barullo en la mesa, todos esos libros, papeles, lápices y letreros, migas, comida, recuerdos, ropa y vasos.. Pensaba, más o menos, que quien desenvuelve eso bien hasta el mediodía ya es casi adulto y puede salir así a la calle como si nada. Y mirar el sol y dibujar peces con la punta de la bota y quizás mascar nombres como letanías pero sin dolor y volver a casa, orinar, santiguarse y dormir nomás.
Mentía. Lo sabía. Lo supe siempre. Mayo quemaba como queman sólo las historias que en hilos guardan cajas. Y esta era una sola que acercaba años de más. En la puta columna viendo atardecer llorábamos como críos. Como crío llorabas Rulán. La terrible abstinencia de imposible guardar silencios así. Me engañaba pensando que no eras tú, que era yo. Me engañaba diciendo que todo era un hambre primigenia del alma, de la que ni patrias, ni cuerpos, ni dioses me aliviarían jamás.



Artemio Rulán. La enfermedad de Artemio Rulán

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